miércoles, 24 de agosto de 2016

Inmortales (2): Chang-kuo Lao



Chang-kuo Lao tenía un borrico blanco en el cual montaba de espaldas.
En realidad podía plegar el burro y ponerlo en su bolsillo. Llevaba una pluma de pavo real o un melocotón. Representaba lo antiguo y traía el don de la fertilidad a las jóvenes parejas.

Chang-kuo Lao era un anciano. Un día fue a cenar con el emperador pero cayó muerto en las puertas del templo y comenzó a descomponerse. Entonces revivió milagrosamente y comprendió que poseía poderes mágicos. Podía convertir las aves en piedra, beber veneno y hacerse invisible. Unos años despúes murió de nuevo en su retiro de las montañas. Sus adeptos lo enterraron, mas cuando la tumba fue abierta más tarde, no había nadie adentro: se había convertido en uno de los inmortales.

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